martes, 24 de noviembre de 2015

Querernos demasiado

Subo y bajo en el carrusel de tu alivio, te beso te muerdo y me haces daño, me columpio en la curva de tus lágrimas y río hasta romperme en mil trocitos de un amor tan intenso que haría arder el hielo más congelado.

Te pienso en momentos de dolor, me sostienes como las nubes se sostienen en el cielo y floto en la inmensidad de tu esencia cuando me hablas en la distancia imposible de derribar. Cuando te miro es como una nueva historia y tus ojos siempre me cuentan todo lo que necesito saber, nadie más que tu cada mañana, cada noche, cada día, cada hora, nada tiene importancia si tu estás cerca, me escuchas me secas el dolor, me arropas, me odias, me amas, me sonríes, me muero.

Quisiera poder permitirme, quisiera poder controlar mi sed de tu sangre, la ansiedad de tu ausencia, la locura de tu silencio, quisiera dormir sobre ti, sintiendo el calor de tu cuerpo, poder morirme mientras me dejas amarte. Quisiera decirte lo que pienso. Decirte que te amo. Decirte que no somos imposibles.

Somos únicos, diferentes, estamos unidos por algo más que la poesía, que las palabras, que la imaginación, somos uno como uno es el universo. Y no me gustaría sentir que somos ellos, que somos otros, somos tu y yo y no hay más que discutir. Mientras peleamos por ver quién se ama más, cada día nos hacemos más fuertes, en la lucha por el trofeo del amor aportamos ladrillos y cemento, encontramos la manera de hacer productivo el trabajo, encontramos la pasión del amor, la fuente de la eterna juventud.

Cuando el lo siento fue un aliado perfecto para compensar las noches en vela, el dolor de la inquietud, la búsqueda de una felicidad escondida como una perla en una concha completamente cerrada, la luz más brillante me tocó a mi, y no dormiré con el amor de mi vida pero tengo la suerte de sentirle mío sin ataduras, sin cadenas, sin fisuras, sin mayor problema que el de querernos demasiado.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Sin título

Soy de esas personas que lloran mientras escriben, de esas que se ahogan en el hierro de su propia sangre.

Cada vez que pienso en lo bonita que es la vida y en lo bonito que es el amor, en lo afortunada que soy de tener a una persona que me quiere y haría todo por mi, me doy cuenta de que no soy suficiente, no soy suficiente para mantener ningún amor, ni un amor de amistad ni uno romántico, no tengo lo que hace falta para hacer feliz a otra persona, y es bastante triste llegar a esa conclusión cuando pensabas que por una vez en tu vida estabas haciendo las cosas bien.

Ya ni lloro, acepto como soy, intento cambiarme pero se que nunca irá a mejor, las cosas no son como las describen los libros que leo o las películas que veo o las canciones que escucho, falta algo en mi que se que siempre permanecerá así, no es fácil vivir de desilusiones y soy de esas personas que estropean lo bonito de su vida, las cosas son como son.

¿Cómo ibais a saber que soy una persona rota? Quien se acerca sale cortado, soy dañina, fría y estoy cansada de hacer daño a las personas que quiero. Asumo mi culpa aunque eso no arregle absolutamente nada, se que no hay excusa para ser como soy, pero es desesperante no ser suficiente, cagarla, joderlo todo, estoy cansada de mi forma de ser, de siempre llegar a la misma conclusión, de sentir que todo es mi culpa, de no poder solucionar mi propia vida.

Me siento bastante sola y si el amor no es suficiente desde luego he vivido engañada toda mi misera vida.