sábado, 3 de mayo de 2014

Inquebrantables

Me ayudas a desvestirme con la misma delicadeza con la que cogerías un diente de león, y me sumerjo en las profundidades del océano más placentero que podría existir, y simplemente me abrazas, oliendo mi aroma, dejando que mis frías manos se calienten en tu cuerpo, y siento la seguridad que todos en el mundo deberían sentir para ser completamente felices.

No esperamos ya respuestas, la última nube se despejó del cielo hoy y todas las dudas son ahora seguridades robustas, nos amamos sin esperar nada a cambio,comprendiendo el amor como lo que es y no como nos lo quieren vender, me besas la cintura y los labios con el buenas noches más significativo que nunca has dado y en menos de tres minutos todo se torna tú y yo.

Somos unos novatos tan veteranos que nombramos a la muerte viviendo como si fuera nuestro último día, disfrutando de la mutua compañía, atrapando el momento y sintiendo cada segundo correr por nuestras venas, me aceleras el corazón y no se detiene, no hay vuelta atrás, no disminuye la intensidad, cada día es un poco más, se acumulan los sonidos, como expertos músicos creando nuestra propia sinfonía, chiquillos enamorados que cumplen un sueño de toda la vida para toda la vida, tímidos, nerviosos y acaramelados, promesas inquebrantables que fueron, son y serán.

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