jueves, 15 de mayo de 2014

Nirvana

Aunque el futuro siempre me dio miedo sé que será seguro ahora que estamos juntos, y quería hacerte saber que mi felicidad existe porque tu existes, estar a tu lado es el motivo por el que las flores se abren, el sol brilla y los colores son tan intensos, no hay cabida para el miedo si tus ojos están ahí para besarme en las madrugadas de fría soledad, y si me abrazas con el sentimiento de un hombre enamorado te juro que podrás derretir cualquier corazón de piedra que te encuentres en cualquiera de todos los reinos y planetas que puedan existir, súbeme hasta la nube más alta y luego durmamos como si no hubiera mañana, porque llegará el día en el que no haya mañana pero seguiremos unidos en un pacto de amor eterno, la muerte no es tan grande, ni fuerte, la muerte no es nada ahora que tu y yo hemos encontrado un sitio en el que descansar por las noches y en el que despertar por las mañanas, te pienso y no es algo que intente detener.

Di lo que quieras, tienes razón, eres el único en mi corazón, hice una promesa, me la hice a mi misma, ni tan siquiera te la hice a ti, hice la promesa de llevarte dentro para siempre, sin saber que me querías, sin saber que algún día estar juntos fuera motivo de mi locura, dueño de mis deseos, y lo único que me quitaría el sueño por las noches, prometí amarte y tenerte tan arriba como fuera posible, que nadie tocaría ni dañaría este amor que había tejido para ti, para mi, que quién intentara nada contra él moriría antes de rendirse, el rojo representaba ese gran amor. Nadie podrá decir, yo te amo desde que tengo razón de ser, desde el primer día que me vi reflejada en tus profundos ojos de niño, supongo que tu eres el primero, deseo que seas el último.
Escribí tu nombre en la pared... veo tus manos pintando mi cuerpo con color celestial, un poco más abajo, un poco más profundo, tampoco digo que tenga que ser aquí y ahora. Me miras con tanto entusiasmo que rompes todo mi orgullo, entras hasta el fondo y te lo llevas todo, soy tu Diosa si tu eres mi Dios y no hay más que hablar cuando los susurros mutuos son lo único que rompen el silencio y un beso puede significar el cambio completo en la vida de una persona, pero una frase puede cambiarlo todo, con mucha mayor intensidad, como un terremoto.

Voy a buscarte, no me importa donde estés, voy a buscarte porque un minuto más en esta vida me está llevando al infinito vacío, voy a por ti, te juro que voy a encontrarte, eres el único que puede salvarme de una vida triste sumida en soledad, iré contigo, no importa esperar, no quiero perderte porque te amo, nadie podrá decírtelo con tanto amor, con tanto entusiasmo, con tanto cariño, con tanta verdad como lo hago yo, mi Zahir, sin ti esta existencia no tiene sentido así que quédate conmigo un tiempo más.
Lameré tus heridas, estoy preparando los votos, espérame al final del pasillo llevaré girasoles en las manos y el pelo suelto cubierto de flores, como música las olas del mar y como testigos el sol, el cielo, los pájaros, tierra y aire, si miras a mis ojos sin dudar besaré tus labios cuando termines. Sólo nosotros, quizás en una casa apartada de todos ellos, tal vez el mundo deje de girar alguna vez, ojalá en el paraíso.

Gracioso como te vas pero tu olor aún permanece, tu sabor aún en mi boca, las marcas de tus dedos aún en mi piel, tu presencia se siente aún muy cerca, quiero saber si tu sientes lo mismo, si te come por dentro igual que me come a mi.

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