Soy de esas personas que lloran mientras escriben, de esas que se ahogan en el hierro de su propia sangre.
Cada vez que pienso en lo bonita que es la vida y en lo bonito que es el amor, en lo afortunada que soy de tener a una persona que me quiere y haría todo por mi, me doy cuenta de que no soy suficiente, no soy suficiente para mantener ningún amor, ni un amor de amistad ni uno romántico, no tengo lo que hace falta para hacer feliz a otra persona, y es bastante triste llegar a esa conclusión cuando pensabas que por una vez en tu vida estabas haciendo las cosas bien.
Ya ni lloro, acepto como soy, intento cambiarme pero se que nunca irá a mejor, las cosas no son como las describen los libros que leo o las películas que veo o las canciones que escucho, falta algo en mi que se que siempre permanecerá así, no es fácil vivir de desilusiones y soy de esas personas que estropean lo bonito de su vida, las cosas son como son.
¿Cómo ibais a saber que soy una persona rota? Quien se acerca sale cortado, soy dañina, fría y estoy cansada de hacer daño a las personas que quiero. Asumo mi culpa aunque eso no arregle absolutamente nada, se que no hay excusa para ser como soy, pero es desesperante no ser suficiente, cagarla, joderlo todo, estoy cansada de mi forma de ser, de siempre llegar a la misma conclusión, de sentir que todo es mi culpa, de no poder solucionar mi propia vida.
Me siento bastante sola y si el amor no es suficiente desde luego he vivido engañada toda mi misera vida.
domingo, 22 de noviembre de 2015
jueves, 2 de julio de 2015
Me inspiras
Fumando en la azotea de su espalda, cosiendo besos en las curvas de sus dedos, cuando yo bajo él sube y cuando él sube yo bajo, sus dientes crean marcas en lo rosa de mi piel y el sudor de nuestros sentimientos roza la cordura en una noche sin voz, haciendo desaparecer mis pesadillas, sólo él. Me transporta hasta su ombligo y me peina con astucia, saboreo su ternura y araño su terciopelo, me muero por un beso, una explosión de algo más profundo.
La sinfonía de sus deseos hacen fuego en mi manera picarona de llamar su atención.
Escalar su montaña y encontrármelo cara a cara, teniendo dentro esa pasión que arde y se consume y renace y me quema, sabiendo que él lo sabe, que me muero por él, que me deshago por él.
Le hace el amor tan lento, lo saborea con suavidad, utiliza sus cinco sentidos, una gota de sudor le cae por el lado derecho de la frente y su pelo está tan húmedo que me hace suspirar sin que me vea, su concentración aumenta junto con mi frenesí, el frenesí que se despierta en el artista cuando contempla una obra de arte o el mismo frenesí que siente un muerto de sed cuando ve una botella repleta de líquido transparente.
No me aparto de la galaxia que esconde en sus ojos, me siento como una astrónoma en un universo virgen, quiero saber más de sus misterios, la tortura de tanta satisfacción, y me ataca la pregunta, la misma pregunta de siempre... ¿De dónde habrá salido un ser tan perfecto como él?
La sinfonía de sus deseos hacen fuego en mi manera picarona de llamar su atención.
Escalar su montaña y encontrármelo cara a cara, teniendo dentro esa pasión que arde y se consume y renace y me quema, sabiendo que él lo sabe, que me muero por él, que me deshago por él.
Le hace el amor tan lento, lo saborea con suavidad, utiliza sus cinco sentidos, una gota de sudor le cae por el lado derecho de la frente y su pelo está tan húmedo que me hace suspirar sin que me vea, su concentración aumenta junto con mi frenesí, el frenesí que se despierta en el artista cuando contempla una obra de arte o el mismo frenesí que siente un muerto de sed cuando ve una botella repleta de líquido transparente.
No me aparto de la galaxia que esconde en sus ojos, me siento como una astrónoma en un universo virgen, quiero saber más de sus misterios, la tortura de tanta satisfacción, y me ataca la pregunta, la misma pregunta de siempre... ¿De dónde habrá salido un ser tan perfecto como él?
miércoles, 1 de julio de 2015
Dos minutos
Entramos allí como tantas otras veces después de una corta noche de verano.
Él me mira y sonríe, empieza a desnudarse tan tranquilo, bañándose en la confianza que le genera mi presencia, sin dudar se desprende de su camiseta y sus pantalones y allí me encuentro como en medio del paraíso, abrumada por su belleza, por su naturalidad y me siento como una niña que observa algo prohibido previamente, me acoge una sensación de bienestar, mi cuerpo se transforma en vapor y mis ojos chispean, como si fuera la primera vez que veo su cuerpo desnudo, como la primera vez que sentí su halo de calor a mi alrededor, los segundos se transforman en minutos y el tiempo se espesa, mi subconsciente crea un vínculo entre él y yo, que se detiene en cada minúsculo detalle y hace que la sensación se intensifique.
Cuando miras algo tan fascinante como las estrellas, el sol, el mar, él es naturaleza, se mueve como si la tierra estuviera hecha para él, y no se da cuenta de mis miradas furtivas y mi deseo por que ese momento dure para siempre, es maravilloso cuando se gira y puedo ver sus labios gruesos y como el piercing que adorna su boca se mueve junto con su lengua. Estoy ahí plantada, templando por un roce de su mano, deseando sentir sus fuertes brazos estrechando mi cintura, estoy soñando con las vibraciones de su pecho, y su olor se desplaza hacia mi, haciendo que cada poro de mi piel experimente el nirvana.
Me encuentro totalmente paralizada, soy como una estatua llena de sentimientos, y la situación es tremenda, es común, es rutinaria, pero no, es especial, totalmente diferente, no se donde estoy, estoy a años luz de él, quizás y aún así no existe nada, no hay un tiempo ni un espacio y la necesidad de tocarle es completa y sincera, y se que si avanzo mi mano podré sentirle, pero eso sería como arrancar una flor por su belleza, injusto y cruel, al igual que interrumpir su protocolo.
Se que está a punto de terminar su cambio nocturno y que va a girarse hacia mi, se que tendré que reaccionar pero mis ojos como platos recorren hasta el último milímetro visible de su piel, y el echo de sus inocentes acciones lo hacen todo más interesante, y no quiero desviar la mirada, no ahora que llego a besarle con los ojos y siento esa impresionante conexión consciente con su alma, ese momento es tan único y él es tan único y me hace sentir tan única, estas cosas que son tan normales, tan personales, me hacen amarle incluso más, me hace sentir a salvo, me hacen dar las gracias, esos momentos son los especiales, cuando puedo mirarle y saber que es él.
Él me mira y sonríe, empieza a desnudarse tan tranquilo, bañándose en la confianza que le genera mi presencia, sin dudar se desprende de su camiseta y sus pantalones y allí me encuentro como en medio del paraíso, abrumada por su belleza, por su naturalidad y me siento como una niña que observa algo prohibido previamente, me acoge una sensación de bienestar, mi cuerpo se transforma en vapor y mis ojos chispean, como si fuera la primera vez que veo su cuerpo desnudo, como la primera vez que sentí su halo de calor a mi alrededor, los segundos se transforman en minutos y el tiempo se espesa, mi subconsciente crea un vínculo entre él y yo, que se detiene en cada minúsculo detalle y hace que la sensación se intensifique.
Cuando miras algo tan fascinante como las estrellas, el sol, el mar, él es naturaleza, se mueve como si la tierra estuviera hecha para él, y no se da cuenta de mis miradas furtivas y mi deseo por que ese momento dure para siempre, es maravilloso cuando se gira y puedo ver sus labios gruesos y como el piercing que adorna su boca se mueve junto con su lengua. Estoy ahí plantada, templando por un roce de su mano, deseando sentir sus fuertes brazos estrechando mi cintura, estoy soñando con las vibraciones de su pecho, y su olor se desplaza hacia mi, haciendo que cada poro de mi piel experimente el nirvana.
Me encuentro totalmente paralizada, soy como una estatua llena de sentimientos, y la situación es tremenda, es común, es rutinaria, pero no, es especial, totalmente diferente, no se donde estoy, estoy a años luz de él, quizás y aún así no existe nada, no hay un tiempo ni un espacio y la necesidad de tocarle es completa y sincera, y se que si avanzo mi mano podré sentirle, pero eso sería como arrancar una flor por su belleza, injusto y cruel, al igual que interrumpir su protocolo.
Se que está a punto de terminar su cambio nocturno y que va a girarse hacia mi, se que tendré que reaccionar pero mis ojos como platos recorren hasta el último milímetro visible de su piel, y el echo de sus inocentes acciones lo hacen todo más interesante, y no quiero desviar la mirada, no ahora que llego a besarle con los ojos y siento esa impresionante conexión consciente con su alma, ese momento es tan único y él es tan único y me hace sentir tan única, estas cosas que son tan normales, tan personales, me hacen amarle incluso más, me hace sentir a salvo, me hacen dar las gracias, esos momentos son los especiales, cuando puedo mirarle y saber que es él.
martes, 9 de diciembre de 2014
Por tus noches
No me deprimo por los kilómetros que separan nuestros cuerpos, te echo de menos por esas ganas locas de acostarme a tu lado después de unas cuantas horas locas, del sexo con sabor a inocencia, me sobran las ganas de susurrarte al oído lo mucho que siento por ti a través de caricias y besos, me falta tiempo para hacerte entender todo lo que llevo dentro, la rabia de tumbarme y notar este frío en la espalda que lo único que hace es recordarme que tu no estas para abrazarme. Tu cama, desde un tiempo para acá, se ha convertido en mi santuario, tus sábanas testigos de este gran amor, de lágrimas pasionales, mordiscos y noches salvajes que no entienden de silencios ni de vacíos, el vapor nos ciega en la burbuja y nos amamos con fervor hasta que nuestros cuerpos se funden en uno y caemos en plumas de algodón hasta que el día se transforma en noche y la noche se transforma en día ante unos ojos enamorados de lo que ven al otro lado del cristal.
El dolor dejó de tener sentido cuando entraste en mi vida, me dejaste nadar por los enredos de tu espalda, y en aquella cumbre sentí un aire que no era de este mundo, el perfume de tu piel me dejó con ganas de llegar hasta tus labios y deslizarme desde tu cuello hasta tus pensamientos más oscuros y darles luz para no hacerles sentir tan tristes, quiero columpiarme en tus brazos y declararle la guerra a tu sentido común, y sentir tu corazón latiendo muy cerca del mío sólo por el placer de comprobar tu divinidad y tener el honor de conocer los motivos de sus altibajos, quiero tus ojos de demonio en mis ojos de diablesa y que tu amor y mi amor descubran la intensidad del amor en sí mismo, me gustaría seguir caminando contigo de mi mano, aunque llueva y truene, me gustaría no separarme otra vez de ti, me gustaría que no volviera nunca mas ese silencio que me aterra que es el único que puede hacer callar a nuestros corazones, no quiero que duermas con nadie más, ni que compartas con otros tus sueños más profundos. Quiero ser la única para ti, y ojalá lo sea, porque tu eres el único para mi... Sinceramente, se que siempre lo fuiste.
Era aquella princesa encerrada en lo alto de la torre de marfil, escondida para no sentir el resplandor del sol, a salvo de la angustia dulce que produce el amargor de la felicidad, y tu eras el caballero que recitaba poesía sobre los verdes campos de hierba brillante que no esperaba que su voz subiera tan alto hasta atravesar el oído fino de mi esfera indestructible de cristal, tu solo creabas música con tu alma, y subiste con ella hasta la ventana abierta que desprendía luces que sólo tú fuiste capaz de ver. Despertaste algo que nunca supe que existía y aunque sea en esta vida mortal yo quiero pasar en tus ojos hasta la muerte más absoluta.
No se en que mundo vivo porque no estas aquí, no entiendo de nortes si no eres tu quién me alumbra como guía en los pasos a ciegas que doy en esta oscuridad en la que se convierte mi vida cuando no estas, no se en que mundo vivo ni a que mundo voy, si no es a tu vera, no se donde estoy, recitando palabras que no son versos, palabras que brotan como rosas en primera, palabras que se alejan que se enferman porque no estas para darles forma, si no le das sentido, no se en que mundo vivo, porque vivo en tu mundo y si tu no estas, no se donde quedo yo.
Me ofreces algo que no se puede procesar en palabras, me ofreces tanto que no podré jamás oponerme.
El dolor dejó de tener sentido cuando entraste en mi vida, me dejaste nadar por los enredos de tu espalda, y en aquella cumbre sentí un aire que no era de este mundo, el perfume de tu piel me dejó con ganas de llegar hasta tus labios y deslizarme desde tu cuello hasta tus pensamientos más oscuros y darles luz para no hacerles sentir tan tristes, quiero columpiarme en tus brazos y declararle la guerra a tu sentido común, y sentir tu corazón latiendo muy cerca del mío sólo por el placer de comprobar tu divinidad y tener el honor de conocer los motivos de sus altibajos, quiero tus ojos de demonio en mis ojos de diablesa y que tu amor y mi amor descubran la intensidad del amor en sí mismo, me gustaría seguir caminando contigo de mi mano, aunque llueva y truene, me gustaría no separarme otra vez de ti, me gustaría que no volviera nunca mas ese silencio que me aterra que es el único que puede hacer callar a nuestros corazones, no quiero que duermas con nadie más, ni que compartas con otros tus sueños más profundos. Quiero ser la única para ti, y ojalá lo sea, porque tu eres el único para mi... Sinceramente, se que siempre lo fuiste.
Era aquella princesa encerrada en lo alto de la torre de marfil, escondida para no sentir el resplandor del sol, a salvo de la angustia dulce que produce el amargor de la felicidad, y tu eras el caballero que recitaba poesía sobre los verdes campos de hierba brillante que no esperaba que su voz subiera tan alto hasta atravesar el oído fino de mi esfera indestructible de cristal, tu solo creabas música con tu alma, y subiste con ella hasta la ventana abierta que desprendía luces que sólo tú fuiste capaz de ver. Despertaste algo que nunca supe que existía y aunque sea en esta vida mortal yo quiero pasar en tus ojos hasta la muerte más absoluta.
No se en que mundo vivo porque no estas aquí, no entiendo de nortes si no eres tu quién me alumbra como guía en los pasos a ciegas que doy en esta oscuridad en la que se convierte mi vida cuando no estas, no se en que mundo vivo ni a que mundo voy, si no es a tu vera, no se donde estoy, recitando palabras que no son versos, palabras que brotan como rosas en primera, palabras que se alejan que se enferman porque no estas para darles forma, si no le das sentido, no se en que mundo vivo, porque vivo en tu mundo y si tu no estas, no se donde quedo yo.
Me ofreces algo que no se puede procesar en palabras, me ofreces tanto que no podré jamás oponerme.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Él para mi
Él es como algo inalcanzable que permanece a mi lado a pesar de poder volar en solitario. Nos conocimos con 7 y 10 años respectivamente, aquello fue amor, y él permaneció en mi corazón muchos años después de aquello, mantuve mi promesa, su recuerdo ardía en mi alma como fuego y aunque parecía un sueño, él existía y con eso yo ya era feliz.
Su presencia se paseaba por mi vida cada equis tiempo con el, sospecho, ligero interés de hacerme recordar los sentimientos tan intensos que mi alma almacenaba con auténtico frenesí, y aunque la siguiente vez que nos volvimos a ver cada uno ya poseía una vida de adolescentes dañados que seguían caminos diferentes, el destino se empeñaba en hacer florecer aquello que una vez nació entre dos niños inocentes y sinceros, las miradas, los nervios, la timidez y el miedo de acercamientos indebidos, acercamientos excedidos, aquello lo hacía casi más dulce que la primera vez, casi más. Pero era imposible parar algo infinito, y la distancia lo sabía, ella lo sigue sabiendo.
Tras un par de años la desgracia y los daños se sumieron sobre mi, agravando los daños de antes que se transformaron en nada comparados con el vacío que quedó allí, en mi corazón. 15 y 17 años, llenos de cicatrices y llagas abiertas, en carne viva, él curó mis heridas aunque sus tiritas no pudieron detener la hemorragia en tan poco tiempo y se fue, dejándome un beso y una canción, se fue porque yo le hice marchar, se fue porque yo no estaba... Y no me extraña que las llamadas quedaran en nada, quedara rencor y un dolor una vez más, completamente innecesario.
Las fuerzas del universo saben más de lo que nosotros sabemos, Las tardes soleadas recordando su existencia, con el deseo, ya no de que él estuviera pensando lo mismo que yo, sino con el deseo de que se mantuviera con esa esencia y enamorara el camino allá por donde pisara, que mantuviera la esencia y la maliciosa bondad que le hacían tan especial, aquello que me hizo caer rendida a sus pies en un par de segundos, ojalá pudiera revivir aquellos momentos en los que sentí en cada átomo de mi, que estaba mirando al ser con el que pasaría el resto de mi vida, al que amaría con toda la fuerza de mi ser, aún sin comprender aquél sentimiento. Ahí está la magia, pero así es, no todo el mundo puede verla, al igual que no todo el mundo encuentra la mitad de alma que le falta.
Disfruté el trayecto y las experiencias, pero no hay nada más placentero que llegar a la senda adecuada con la persona correcta y continuar junto a ella sintiéndote bendecido.
¿Quién es él para mi? Creo que es más que obvio lo que representa su amor para mi, los años que nunca me hicieron olvidarle, para mi, él representa la pureza del alma, un amor completo en su imperfección, completo en su perfección, puede ser que para ellos no sea más que una historia de dos amantes olvidada antes de ser contada, puede ser que para ellos no sea un amor épico ni lleno de vida, de almas que se unen al fin tras demasiado tiempo separadas, puede ser que para ellos no signifique nada, pero por suerte para mi no es así en lo absoluto.
Un amor platónico, imposible, y aquí estamos riéndonos de todos aquellos que intentan tirar piedras a todo lo que brilla, logrando construir un amor completamente espiritual, idealista, puro, desinteresado, altruista, honesto y real.
Te amo, llevo haciéndolo desde hace 14 años, lo seguiré haciendo tras esta vida, en las que vengan, al igual que lo hice antes de nacer.
Su presencia se paseaba por mi vida cada equis tiempo con el, sospecho, ligero interés de hacerme recordar los sentimientos tan intensos que mi alma almacenaba con auténtico frenesí, y aunque la siguiente vez que nos volvimos a ver cada uno ya poseía una vida de adolescentes dañados que seguían caminos diferentes, el destino se empeñaba en hacer florecer aquello que una vez nació entre dos niños inocentes y sinceros, las miradas, los nervios, la timidez y el miedo de acercamientos indebidos, acercamientos excedidos, aquello lo hacía casi más dulce que la primera vez, casi más. Pero era imposible parar algo infinito, y la distancia lo sabía, ella lo sigue sabiendo.
Tras un par de años la desgracia y los daños se sumieron sobre mi, agravando los daños de antes que se transformaron en nada comparados con el vacío que quedó allí, en mi corazón. 15 y 17 años, llenos de cicatrices y llagas abiertas, en carne viva, él curó mis heridas aunque sus tiritas no pudieron detener la hemorragia en tan poco tiempo y se fue, dejándome un beso y una canción, se fue porque yo le hice marchar, se fue porque yo no estaba... Y no me extraña que las llamadas quedaran en nada, quedara rencor y un dolor una vez más, completamente innecesario.
Las fuerzas del universo saben más de lo que nosotros sabemos, Las tardes soleadas recordando su existencia, con el deseo, ya no de que él estuviera pensando lo mismo que yo, sino con el deseo de que se mantuviera con esa esencia y enamorara el camino allá por donde pisara, que mantuviera la esencia y la maliciosa bondad que le hacían tan especial, aquello que me hizo caer rendida a sus pies en un par de segundos, ojalá pudiera revivir aquellos momentos en los que sentí en cada átomo de mi, que estaba mirando al ser con el que pasaría el resto de mi vida, al que amaría con toda la fuerza de mi ser, aún sin comprender aquél sentimiento. Ahí está la magia, pero así es, no todo el mundo puede verla, al igual que no todo el mundo encuentra la mitad de alma que le falta.
Disfruté el trayecto y las experiencias, pero no hay nada más placentero que llegar a la senda adecuada con la persona correcta y continuar junto a ella sintiéndote bendecido.
¿Quién es él para mi? Creo que es más que obvio lo que representa su amor para mi, los años que nunca me hicieron olvidarle, para mi, él representa la pureza del alma, un amor completo en su imperfección, completo en su perfección, puede ser que para ellos no sea más que una historia de dos amantes olvidada antes de ser contada, puede ser que para ellos no sea un amor épico ni lleno de vida, de almas que se unen al fin tras demasiado tiempo separadas, puede ser que para ellos no signifique nada, pero por suerte para mi no es así en lo absoluto.
Un amor platónico, imposible, y aquí estamos riéndonos de todos aquellos que intentan tirar piedras a todo lo que brilla, logrando construir un amor completamente espiritual, idealista, puro, desinteresado, altruista, honesto y real.
Te amo, llevo haciéndolo desde hace 14 años, lo seguiré haciendo tras esta vida, en las que vengan, al igual que lo hice antes de nacer.
domingo, 26 de octubre de 2014
Llega el otoño
Y se fue, natural, sin hacer ruido, como se hace de noche o como cuando sale el sol. Y ella al no sentir su mirada mientras regresaba a casa se dio media vuelta y con el frío de la media noche se sentó a esperar, sin zapatos, sin abrigo, sólo ella y la oscuridad.
No se rendía, pensaba que cuanto más mirara calle abajo más poder ejercería sobre la voluntad de volver de la persona que se alejaba sin prisas, atravesando la densa capa de aire que le envolvía.
Pero no fue así, la fuerza que empleaba en mandar señales de energía, señales transformadas en súplicas, no hicieron efecto y sabía que los kilómetros se transformarían en barreras, aunque nunca pensó en que eso fuese a suceder.
Sentía la cena subiendo por su esófago en lugar de huir hacia el lado contrario, el dolor de estómago mezclado con la angustia que le recorría el cuerpo por momentos empezaron a otorgarle sudores fríos acompañados de un dolor de manos causado por la presión de sus uñas al cerrar los puños con demasiada fuerza, los temblores eran notables y el vello era piel de gallina recién afeitada, las luces se transformaron en círculos de diferentes colores por sus ojos húmedos, la humedad, la sentía en los huesos, y los pies se iban convirtiendo con el paso de los minutos en témpanos rodeados de cristal afilado y agua suspendida en el ambiente, bajaba la cabeza y pensaba en estas palabras, que era diferente, que era su sueño, que nunca la dejaría sola, pero se fue, os lo aseguro.
El pelo caía por su espalda como una capa suave que insistía en cubrirle la cara, y las gotas de sus ojos hacían del pelo una maraña de desastre tirado en una acera vacía con luces alumbrando la nada y ojos de árboles cayendo como su esperanza.
Se sentía como una niña perdida entre la multitud rogando por ver un rostro conocido, pero no lo vio... y la desesperación ejercía presión y la tristeza de la exageración y el drama superaron sus expectativas, se encontró en una escena completamente nueva, creada por sus propios actos, por la culpa de ella misma que aún no llegaba a comprender, y en medio de todas estas divagaciones se encontró de cara con un animal que vagaba por la calle con la esperanza de encontrar un lugar caliente y seguro en el que refugiarse y se miraron largo rato a los ojos sintiendo una conexión que se desvaneció tan mágicamente como había aparecido.
Las luces cegaban sus ojos matando las últimas esperanzas que le quedaban.
Y se fue, y no volvió, así, recogió la poca dignidad que ya le quedaba y se puso en pie, volvió por donde había venido, pero no fue a su hogar, bajó las escaleras y se tumbó, no había nadie esperándola en casa, nada por lo que mereciera la pena volver, y miró la noche, la inmensidad del espacio, y las estrellas reflejando su falta, ya había pasado mucho rato, ojalá no lo hubiera pensado, pero lo pensó y en ese segundo ella ya sabía que no iba a volver.
No se rendía, pensaba que cuanto más mirara calle abajo más poder ejercería sobre la voluntad de volver de la persona que se alejaba sin prisas, atravesando la densa capa de aire que le envolvía.
Pero no fue así, la fuerza que empleaba en mandar señales de energía, señales transformadas en súplicas, no hicieron efecto y sabía que los kilómetros se transformarían en barreras, aunque nunca pensó en que eso fuese a suceder.
Sentía la cena subiendo por su esófago en lugar de huir hacia el lado contrario, el dolor de estómago mezclado con la angustia que le recorría el cuerpo por momentos empezaron a otorgarle sudores fríos acompañados de un dolor de manos causado por la presión de sus uñas al cerrar los puños con demasiada fuerza, los temblores eran notables y el vello era piel de gallina recién afeitada, las luces se transformaron en círculos de diferentes colores por sus ojos húmedos, la humedad, la sentía en los huesos, y los pies se iban convirtiendo con el paso de los minutos en témpanos rodeados de cristal afilado y agua suspendida en el ambiente, bajaba la cabeza y pensaba en estas palabras, que era diferente, que era su sueño, que nunca la dejaría sola, pero se fue, os lo aseguro.
El pelo caía por su espalda como una capa suave que insistía en cubrirle la cara, y las gotas de sus ojos hacían del pelo una maraña de desastre tirado en una acera vacía con luces alumbrando la nada y ojos de árboles cayendo como su esperanza.
Se sentía como una niña perdida entre la multitud rogando por ver un rostro conocido, pero no lo vio... y la desesperación ejercía presión y la tristeza de la exageración y el drama superaron sus expectativas, se encontró en una escena completamente nueva, creada por sus propios actos, por la culpa de ella misma que aún no llegaba a comprender, y en medio de todas estas divagaciones se encontró de cara con un animal que vagaba por la calle con la esperanza de encontrar un lugar caliente y seguro en el que refugiarse y se miraron largo rato a los ojos sintiendo una conexión que se desvaneció tan mágicamente como había aparecido.
Las luces cegaban sus ojos matando las últimas esperanzas que le quedaban.
Y se fue, y no volvió, así, recogió la poca dignidad que ya le quedaba y se puso en pie, volvió por donde había venido, pero no fue a su hogar, bajó las escaleras y se tumbó, no había nadie esperándola en casa, nada por lo que mereciera la pena volver, y miró la noche, la inmensidad del espacio, y las estrellas reflejando su falta, ya había pasado mucho rato, ojalá no lo hubiera pensado, pero lo pensó y en ese segundo ella ya sabía que no iba a volver.
domingo, 12 de octubre de 2014
End of The Night
Las noches sin luna, sin tu piel y tu olor, se hacen complicadas, complicado salir un viernes y volver un domingo, no ver como las horas pasan cuando se disfruta de la vida, es complicado buscar pareados cuando no sabes como te sientes exactamente, es casi imposible encontrar ya las palabras para decirte lo mal que se siente cuando tú no estás...
Es un problema saber que mi vida eres tu y que sin ti la vida pierde el color, es duro algunos días, pero menos mal que aún conservo algunas cosas tuyas para tener siempre presente que eres real y no un simple sueño de loca enamorada. Quisiera tenerte dentro. Quisiera decirte que eres el único y verdadero amor de mi vida, quisiera tantas cosas, quisiera todo contigo.
Y el roce de tus manos sobre mi piel, es el placer terrenal más placentero que cualquier humano podría desear, para mi ese roce es como el susurro de un ángel o el sabor del manjar más exquisito jamás creado... activas el amor innato que tengo hacia ti, haces que el mundo desaparezca, me haces renacer.
Eres capaz de hacerme sentir tantas cosas y me haces amarte tanto... eres la razón de que este corazón siga latiendo, eres la razón de noches llorosas y días de sonrisas, eres responsable de todo lo que me haces sentir, de los suspiros improvistos, de este amor que no deja de crecer...
Somos como lobos cantándole canciones a la noche más maravillosa y brillante de la eternidad.
Es un problema saber que mi vida eres tu y que sin ti la vida pierde el color, es duro algunos días, pero menos mal que aún conservo algunas cosas tuyas para tener siempre presente que eres real y no un simple sueño de loca enamorada. Quisiera tenerte dentro. Quisiera decirte que eres el único y verdadero amor de mi vida, quisiera tantas cosas, quisiera todo contigo.
Y el roce de tus manos sobre mi piel, es el placer terrenal más placentero que cualquier humano podría desear, para mi ese roce es como el susurro de un ángel o el sabor del manjar más exquisito jamás creado... activas el amor innato que tengo hacia ti, haces que el mundo desaparezca, me haces renacer.
Eres capaz de hacerme sentir tantas cosas y me haces amarte tanto... eres la razón de que este corazón siga latiendo, eres la razón de noches llorosas y días de sonrisas, eres responsable de todo lo que me haces sentir, de los suspiros improvistos, de este amor que no deja de crecer...
Somos como lobos cantándole canciones a la noche más maravillosa y brillante de la eternidad.
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