jueves, 26 de junio de 2014

Honestidad absoluta

Echo de menos el sonido de tu voz, no la voz de tus canciones, la voz cuando me haces el amor y me susurras al oído, la voz antes de dormirte, esa voz de recién levantado, profunda e inocente, la voz de un niño mayor, la voz que pones cuando me hablas de algo que te apasiona o que detestas, echo de menos tu voz cuando no estas, como si fuera mi droga, la droga que me relaja, que me deja extasiada, tu voz, de tu garganta a mi oído, la que te caracteriza, la que te identifica, tu voz convierte las formas abstractas y sería capaz de dar vida a cientos de corazones inertes.

No se si fui tu primer amor, podrías decirme que si porque fuimos las primeras personas en las que nos fijamos, podrías decirme que si porque amor es sentirse vivo, ilusionado, emocionado, es sentir esa llama a diario, es sentir que permanecerá viva hasta que nuestra energía se apague, pero podrías decirme que no... en tal caso diré que estoy preparada para ser el último, tu último amor y que te prometo mil cosas que no voy a nombrar, que voy a cumplir, porque amar es esto.
No existen palabras ya para describir la intensa sensación que se apodera de mi cuerpo al verte abrir esos preciosos ojos por la mañana y tu sonrisa al darte cuenta de que has estado conmigo toda la noche, de que me tienes al lado aún cuando el sol ha madrugado, y te estremeces de felicidad, me aprietas fuerte y tu respiración vuelve a relajarse en segundos, como si el mundo estuviera en paz, como si no existiera nada más, como probar la felicidad, tocarla con las manos, como Dioses en cama de plumas, y es ahí donde me doy cuenta de que cada vez que apareces, en mi día, en mi vida, me vuelvo a enamorar de ti con más fuerza que la vez anterior y digo que esto es amor.

Quiero todo de ti, tu amor, tu mirada, tu sonrisa, todo, quiero ver tu perfección brillar cada noche antes de descansar, escuchar tu vibrante buenas noches, quiero fundirme en tu beso, en tu abrazo, en tu te amo, en tu delirio, quiero formar parte de tu grandeza.

No decidimos amarnos, no decidimos, simplemente sucedió, yo te miré y me enamoré, no buscaba nada y te encontré, no quería a nadie y te amé, no fue mi intención cambiar tu vida por completo, no elegí sentir ansiedad al pensar en verte, no fui yo... pero me enamoré, y cambié tu vida, no pude elegir porque amar no es una elección, pero estoy tan segura de lo que hubiera escogido... estaba tan segura de que me habría ido contigo... Eras el único que me demostró lo que realmente significaba amar, eres el único que me demuestra a diario lo que significa, eres el único para mi, y me haces tan feliz...

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