Tratar el tema sin llorar para mi es un desafío, he decidido seguir con estas cartas sin destinatario porque al parecer mi destino es esperar.
20 años son pocos años si acabas de empezar a vivir, pero son una eternidad si son años de espera.
No hemos dicho adiós, pero tampoco hay esperanza para un nuevo hola cercano.
Tengo tantas ganas de salir corriendo, de llamar, de escribirte, tengo tantas ganas que el cuerpo se me está haciendo pequeño.
He jugado con todos, con todos ellos, una y otra vez, creyendo que era amor, resulta que el amor era otra cosa, que el amor es esto, es poner por delante de tus fines egoístas la vida y la felicidad de otra persona, esto es amor y se siente tan doloroso y me siento tan triste, llego a pensar que me gustaría estar así infinitamente hasta que pudieras llegar a mi y hacer que todo esto termine.
Se que esperar eso es condenarme, es morir en vida, pero muero en vida cada vez que recuerdo que hemos vuelto a dejar que el silencio llene nuestras vidas y una vez más lo hemos dejado ir.
Era tan fácil para mi desprenderme de cualquiera en cualquier momento, y me afectaba tan poco, pensaba que eso era algo normal, que el dolor por separarte de la persona que quieres no dolía en lo absoluto, que todo era un engaño, una mentira, resulta que nunca he sabido lo que es amar, hasta ahora que echo la vista atrás, hasta ahora que has vuelto y has dado vida a lo que un día quedó petrificado, ahora te estoy dejando ir y siento que me he arrancado el corazón de cuajo y él también se ha ido contigo.
Ahora se lo que se siente, se como es ese dolor, se como es agachar la cabeza y aceptar que duele y llorar hasta sentir los ojos secos y hundidos, se lo que es sentir llena el alma y precisamente por eso ahora se que la siento vacía, se lo que es amar y sufrir por ello.
Te dejo ir pero me aferro todo lo que puedo a los diminutos recuerdos que me has dejado, intento guardarlos, quiero guardarlos todos. En tan poco tiempo me has dejado tanto que quema, este dolor me arde en el pecho, me aprieta el cuello y hace sangrar mis entrañas.
Y se que te amo porque a pesar de todo, si vuelves alguna vez voy a seguir con este intenso sentimiento clavado en mi, porque jamás se ha ido y jamás se irá.
Siempre has sido tú, a pesar de los daños, a pesar de los años, a pesar de todo y de absolutamente todos los acontecimientos de mi vida y de este mundo, siempre serás tú, y sólo tú el dueño de mi amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario