Sentada mirando el cielo, abrumada por la grandeza de la luna, respiro hondo y tiemblo de pensarte, que la luna será hermosa, pero no existe nada más hermoso que tu bondadoso ser.
Empiezo a escribir olvidando el tiempo, obviando mi alrededor, ahora estoy sola con mis pensamientos, mis manos y tu recuerdo.
He venido cuando las luces estaban más silenciosas porque quiero dar las gracias, y para dar las gracias se necesita paz, armonía pero sobre todo se necesita amor, y ahora yo derramo de ese sentimiento por cada poro de mi cuerpo.
Gracias por abrir tus preciosos ojos y pensar en mi, por llegar a tu trabajo y buscar un hueco entre las cien cosas que tienes por hacer y utilizarlo para escribirme poesía malva, originada en tus bonitos pensamientos, gracias por preocuparte en preguntar como ha ido mi día o simplemente en como estoy, gracias por ese brillo que nace en tus ojos cada vez que miran los míos, por darme las buenas noches y recordarme lo mucho que me amas aunque estés a punto de morir por falta de sueño, gracias por comprenderme incluso cuando no me comprendo ni yo misma, por escuchar mis tonterías, mis razonamientos inconclusos, mis historias absurdas, por entender mis gustos, mis manías, por arroparme, abrazarme mientras duermo, por intentar hacerme sentir cómoda aunque eso signifique para ti terminar como un ovillo y muerto de frío.
Gracias por despertarme cada mañana con uno de tus maravillosos textos y así hacer mi día más deslumbrante que todas las estrellas del universo juntas.
Gracias por valorar todos y cada uno de mis esfuerzos, por esos besos dulces, tiernos, ardientes, jugosos, placenteros, ácidos, dolorosos, húmedos, especiales, únicos... gracias por cada uno de los besos que me has dedicado, por los dados y por los guardados, por los que ya pasaron y por los que aún esperan su momento de brillar.
Te doy las gracias por apartarme los mechones de pelo que caen en mi cara como agua molesta, por seguirme en todas mis locuras, por darme alas y nunca cortarlas, por acompañarme en mis fantasías y en mis pesadillas, por quererme como soy y no como debería ser, por ver todos mis trapos sucios y no asustarte ni si quiera un poco, por confiar y acariciar cada parte de mi alma.
Gracias por pasar dos horas encerrado en un coche y en carreteras oscuras para venir a verme un par de horas y volver a irte, por quedarte hasta horas imposibles aún sabiendo que debes madrugar y estar trabajando al día siguiente.
Gracias por decirme las cosas claras, sin miedos ni mentiras, gracias por aceptar mis críticas, idas de olla y mal carácter, gracias por las fotos, los audios, las llamadas, los vídeos que me mandas sólo para hacerme sentir que te tengo más cerca e intentar hacer más corta la distancia y el tiempo que nos separa, gracias por todo el tiempo que me inviertes, gracias por cada lágrima que ha caído de esos maravillosos ojos por mi, gracias por cada sonrisa que me has ofrecido, por tu risa, por tu paciencia.
Gracias por cada vez que me has defendido, protegido, por cogerme de la mano cuando vamos caminando por la calle, por intentar hacerme sonreír todo el tiempo, por tu forma de ser tan buena, bonita, con un fondo tan claro y limpio, por no sentir vergüenza de tu pasado conmigo, por confiar en mi, por buscarme en sueños, por dormirte en mi regazo, por cada detalle que me dedicas, tus suspiros incluidos, por llorar conmigo, por besar mis lágrimas, por saber abrazarme siempre cuando más lo necesito, por escuchar más en mis silencios que en mis palabras, por haber llegado a leer hasta aquí y saber que me voy a dejar tantas cosas por decir y aún así no tomármelo en cuenta.
Mil veces gracias por hacerme entender lo que es el Zahir, por los motes tan lindos que me inventas, por susurrarme al oído, por amar más a mi alma que a mi cuerpo, por todas las veces que has venido y has despertado a este amor dormido, por las miradas inocentes, y todas las miradas de soslayo que me has dedicado, por cada pensamiento y recuerdo que te ha perseguido, amado, atormentado y acariciado durante todos los años de tu vida relacionado conmigo, gracias por acordarte de mi, por nunca apagar la luz que encendí en ti, por dejarlo todo para venir a mi atmósfera.
Gracias por romper tu mundo, dejar tu vida atrás sólo para empezar a crear una a mi lado, gracias por cada diminuto sacrificio que has tenido que hacer por mi, por la tristeza, la añoranza, los dolores de cabeza, los ataques de ansiedad que podría haber provocado mi mera presencia.
Gracias por hacer música, por rapear, por cantar, por poner voz a los sentimientos, gracias por escribir tus pensamientos, por exponerlos al mundo, por sacar parte de ti e introducirlo en cada una de las canciones que has escrito, que has compuesto, que has cantado, grabado, borrado, olvidado, odiado, amado, por las canciones que iban a ser y nunca fueron, canciones que yo nunca escucharé pero en las que pusiste parte de tu ser, porque en cada canción hay una parte de ti que se escapa con cada nota y palabra, gracias por cada melodía que has pensado y realizado, por esas que sueñas y se convierten en aire, por las canciones que están por venir, gracias por no parar de avanzar, por aprender en este campo, por querer ser más, por practicar, por superarte, por nunca jamás abandonar tu pasión, por amar a la música como los cristianos aman a Dios, gracias, sí, por dedicarme canciones, escribir sobre mi, cantar canciones sobre mi, por nombrarme entre líneas, por verme donde otros nunca jamás serán capaces de hacerlo.
Gracias por dormir a mi lado, por pensar en un futuro conmigo, por verme como a tu mujer, por vernos viviendo juntos, felices y enamorados, con una familia y un hogar en el que descansar por las noches.
Gracias por no rendirte, por llamarme aquél maldito día, por ser quién eres y nada más y nada menos, gracias por tu maravilloso ego de rapero que me hace sonreír cada día un poco más, gracias por tus bromas, gracias por cada persona que ha pasado por tu vida y te ha hecho ser un poquito más el tú que eres ahora, gracias por no reírte de mi cuando pregunto cientos de cosas que no logro comprender o que desconozco, por no dejarme atrás incluso cuando no estaba a tu lado, por ponerte el cinturón cuando voy contigo en el coche o cuando no me lo pongo y me lo dices para recordarmelo, por gritar por la calle y reírte de todo, por intentar calmar una situación tensa con un chiste malo, por hacerme sentir tu musa, tu diosa y tu zahir, por ayudarme a crecer, por luchar conmigo y no contra mi.
Gracias por dejarme ser tu fan, por dejarme enseñarle a todo el mundo tus canciones, por presumir de ti para que todos me tengan envidia, gracias por provocar eso en mi que hace que la gente se gire y me digan "estás radiante", gracias por tanta felicidad, por hacerme sentir tan arriba, por ser mi amor platónico, mi amor posible, por esperar tantos años, por desearme exactamente igual que yo te deseo a ti, gracias por dejarme hacer "covers" horribles y no tan horribles de tus canciones, por interesarte hasta en la cosa más chapucera que haya hecho, por ser parte de mi mundo y de mi vida.
Gracias por ser mi amigo, mi primo, mi compañero, mi novio, mi amante, mi zahir, mi numen, mi todo.
Gracias por todo, pero sobre todo, sobre todas las cosas, gracias por existir y por todo lo que le brindas a este mundo y en especial a mi mundo.
Gracias a ti, por ser tu... porque eres tú.
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